https://doi.org/10.35381/e.k.v9i17.4929

 

Emociones y pensamiento crítico en estudiantes de educación básica regular. Revisión sistemática

 

Emotions and critical thinking in regular elementary school students. A systematic review

 

 

 

Ana Melva Olano-Dávila

aolanoda@ucvvirtual.edu.pe

Universidad Cesar Vallejo, Lima, Lima

Perú

https://orcid.org/0009-0006-8214-1369 

 

Nélida Huamán-Delgado

Nelidah29@ucvvirtual.edu.ve

Universidad Cesar Vallejo, Lima, Lima

Perú

https://orcid.org/0009-0003-9234-0335

 

Diana Asunción Ortiz-Salas

daortizs@ucvvirtual.edu.pe

Universidad Cesar Vallejo, Lima, Lima

Perú

 https://orcid.org/0009-0002-6181-7749

 

Lucia Jimenez-Taipe

jjimenezta985@ucvvirtual.edu.pe

Universidad Cesar Vallejo, Lima, Lima

Perú

https://orcid.org/0009-0007-9644-0076

 

 

Recepción: 10 de agosto 2025

Revisado: 15 de noviembre 2025

Aprobación: 15 de diciembre 2025

Publicado: 01 de enero 2026


 

 

RESUMEN

La presente investigación se fundamentó en analizar las emociones y el pensamiento crítico en estudiantes de educación básica regular por medio de una revisión sistemática. Para la metodología, se tomó en cuenta el enfoque cualitativo, con metodología documental, considerando la declaración PRISMA. Como técnica, se acudió a la revisión documental y al análisis de contenido. Se analizaron 18 artículos entre 2021 y 2025. Entre los resultados, se pudo evidenciar que las emociones positivas y su dominio apropiado han fortalecido el pensamiento crítico en los estudiantes de la educación básica. Como conclusión, se pudo apreciar que la relación transversal del componente emocional en diversas áreas ha conducido a integrar la dimensión emocional en la praxis pedagógica, las cuales han conducido a formar individuos críticos, analíticos y empáticos.

 

Descriptores: Pensamiento crítico; educación básica; inteligencia emocional; revisión sistemática. (Tesauro UNESCO).

 

 

                     

ABSTRACT

This research was based on analyzing emotions and critical thinking in regular elementary school students through a systematic review. The methodology took into account a qualitative approach, with documentary methodology, considering the PRISMA statement. The techniques used were documentary review and content analysis. Eighteen articles were analyzed between 2021 and 2025. The results showed that positive emotions and their appropriate control have strengthened critical thinking in elementary school students. In conclusion, it was found that the cross-cutting relationship of the emotional component in various areas has led to the integration of the emotional dimension into pedagogical practice, which has led to the formation of critical, analytical, and empathetic individuals.

 

Descriptors: Critical thinking; basic education; emotional intelligence; systematic review. (UNESCO Thesaurus).

 


 

INTRODUCCIÓN

En la actualidad, el mundo aumenta su complejidad, incertidumbre y cambios permanentes para formar ciudadanos capaces de pensar de manera crítica, lo cual se ha vuelto una necesidad muy urgente para la educación del siglo XXI. La escuela, entendida como un espacio privilegiado donde permite la construcción de saberes y el desarrollo de cada ser humano, tiene la tarea de generar conocimientos y de cultivar las habilidades socioemocionales que, al mismo tiempo, permitan a los estudiantes comprender y gestionar sus emociones de manera adecuada para prepararse a la toma de decisiones responsables (Von Feigenblatt, 2024; Licoa et al., 2023). En este sentido, las emociones emergen como un arma poderosa y profundamente humanizadora para favorecer el desarrollo del pensamiento crítico aún desde las primeras etapas de la vida escolar (Aguirre et al., 2025; Infante et al., 2025).

Desde hace mucho tiempo, el pensamiento crítico ha sido abordado principalmente desde una mirada cognitiva priorizando aquellos procesos como analizar y evaluar los argumentos o tomar decisiones. Sin embargo, las investigaciones recientes identifican que este tipo de pensamiento no solo se desarrolla desde la lógica o la razón, sino también a partir de la reflexión profunda de uno mismo y los demás, es decir, desde la inteligencia emocional (Garcés, 2024). Esta capacidad permite reflexionar, cuestionar y construir los juicios éticos para resolver conflictos de manera autónoma, se va fortaleciendo cuando se aprende a reconocer las emociones, regularlas y actuar partiendo desde la conciencia crítica del entorno.

Las emociones favorecen el bienestar de cada persona, logrando potenciar el juicio crítico al estimular las habilidades como la empatía, la autorreflexión, la escucha activa y la regulación emocional. Todas estas capacidades son indispensables para el pensamiento crítico, debido a que permiten analizar situaciones desde diferentes miradas, cuestionando los supuestos para considerar consecuencias éticas de nuestras acciones (Infante et al., 2025). Es en este contexto, es donde la dimensión afectiva de nuestro propio proceso de pensar deja de ser un complemento para convertirse en el eje que logra articular el razonamiento crítico.

No obstante, a pesar de evidenciar el creciente reconocimiento de las emociones en el área pedagógica, integrarlo en los sistemas escolares sigue siendo de manera limitada y desigual. Persisten desafíos tanto en la falta de formación docente, la limitada incorporación curricular de competencias emocionales y la propia tendencia a dividir las emociones de la gnosis durante los procesos de enseñanza aprendizaje (Vera et al., 2024). Todo esto, trae como consecuencia tener escuelas con poco provecho del potencial transformador. Es decir, educar en las emociones, es la vía para fortalecer el pensamiento crítico en los estudiantes, puesto que educar emocionalmente para pensar de manera crítica no es un ideal inalcanzable sino una propuesta pedagógica profunda y necesaria para formar a los estudiantes con habilidades conscientes, éticas y comprometidas con su entorno. De este modo, se encuentran en aquel tiempo donde la información suele ser abundante pero nuestra reflexión escasa y enseñar a sentir para pensar se está convirtiendo en una de las mayores responsabilidades de nuestra educación (Garcés, 2024).

En este sentido, desarrollar emociones tiene que incluir principios éticos y valores como parte esencial para asegurar que las competencias emocionales se utilicen de manera positiva. Así mismo, la competencia implica mejorar las relaciones interpersonales la salud física y mental y el óptimo rendimiento académico (Hurtado et al., 2024). De igual modo, estas competencias están centradas en desarrollar las habilidades para reconocer, entender, regular y expresar las emociones, así como comprender la de los demás (Aguirre et al., 2025).

Por otro lado, pensar de manera crítica es ir más allá de haber desarrollado una habilidad académica; es una forma de estar presentes en el mundo asumiendo conciencia, apertura y compromiso. Puesto que, en el contexto de la educación básica, el pensamiento crítico no se encuentra limitado al hecho de resolver los problemas abstractos, sino que se encuentra presente en la vida cotidiana del aula. Es así que el pensamiento crítico, en esta etapa escolar formativa, se va construyendo paso a paso, partiendo desde lo concreto, lo emocional y lo dialogado (Infante et al., 2025).

Atendiendo a una mirada pedagógica, el pensamiento crítico se puede definir como la capacidad que permite analizar, interpretar, evaluar y generar ideas de manera reflexiva. Investigaciones como la de Aguirre et al. (2025) coinciden en afirmar que para desarrollar el pensamiento crítico en la infancia no solo es posible, sino también resulta necesario y más aún puede iniciarse a partir de los primeros grados desde la promoción de un clima del diálogo, la exploración y partiendo también del respeto por la diversidad de ideas. En este ámbito de la educación básica, el pensamiento crítico tiene que ser comprendido como una habilidad que se encuentra en construcción, profundamente influida por el desarrollo emocional, la autoestima y las oportunidades de participación que ofrece la escuela (Vera et al., 2024). Dicho de otro modo, no se trata solo de enseñar a pensar bien, sino de enseñar a pensar con sentido, a preguntarse por el porqué de las cosas, a escuchar antes de responder, a tener en consideración los sentimientos propios y ajenos antes de emitir cualquier juicio.

Aspecto indispensable que se tiene que considerar en este marco, es la prioridad o urgencia de metodologías activas que fomenten este tipo de pensamiento partiendo desde la experiencia del estudiante. Algunas estrategias como el aprendizaje cooperativo, el aprendizaje basado en proyectos, los dilemas morales o los círculos de diálogo resultan ser altamente eficaces cuando se desarrolla con intención pedagógica y sensibilidad emocional (Garcés, 2024). Estas metodologías hacen posible que los niños y las niñas logren pensar sobre el mundo y, además, reconocerse como agentes que son capaces de transformarlo.

Otras investigaciones en el ámbito peruano evidencian la importancia de conocer estas estrategias pedagógicas específicas para fomentar el pensamiento crítico en estudiantes de educación básica. Un estudio realizado por Aguirre et al. (2025) resalta la importancia de desarrollar las habilidades intelectuales, las mismas que demuestran ser efectivas para

fortalecer el pensamiento crítico en estudiantes de básica.

Todos estos estudios evidencian la importancia de implementar estrategias didácticas que integren el desarrollo de las habilidades cognitivas y emocionales desde las primeras etapas iniciales de educación. Crear para fomentar un ambiente de aprendizaje que promueva el diálogo y la toma de decisiones éticas, resulta fundamental para cultivar el pensamiento crítico en los estudiantes de educación básica de manera sostenible.

Todo lo expuesto condujo a plantear como propósito de este artículo analizar cómo las emociones se relacionan con el pensamiento crítico en el contexto escolar, especialmente en la educación básica mediante una revisión documental de estudios previos.

 

MÉTODO

La investigación se elaboró por medio de un enfoque cualitativo de tipo documental, empleando como técnica la revisión y el análisis de contenido y, como instrumentos, matrices sintéticas de los estudios citados, las cuales reflejaron su relación con el estudio. Cabe destacar que se empleó la declaración PRISMA para la elección cuidadosa de las investigaciones previas. Como criterios de selección de los artículos, se tomaron en cuenta los siguientes aspectos:

       Publicaciones entre los años 2021 y 2025, a fin de asegurar la actualidad de la evidencia.

       Artículos científicos revisados por pares y disponibles en texto completo.

       Estudios empíricos (cuantitativos, cualitativos o mixtos) o teóricos que exploraran explícitamente la relación entre las emociones y el pensamiento crítico.

Entre los criterios de exclusión, se consideraron los siguientes:

       Estudios centrados exclusivamente en educación superior o en contextos ajenos al ámbito escolar.

       Artículos que no abordaran o abordaran poco las variables (emociones o pensamiento crítico).

       Documentos de tipo editorial, ensayos sin revisión por pares, reseñas, resúmenes de congresos o tesis no publicadas.

La búsqueda bibliográfica se realizó de forma sistemática entre abril y junio de 2025 en dos bases de datos académicas de amplio reconocimiento internacional: Scopus y Web of Science. Para identificar estudios, se emplearon los términos en inglés: “emotions” AND “critical thinking”, aplicados principalmente en los campos de título, resumen y palabras clave. Se optó por realizar búsquedas amplias en la etapa inicial, para luego afinar los resultados mediante filtros específicos que garantizaran la pertinencia y calidad del material analizado.

       Nivel educativo: centrado en educación básica regular

       Tipo de investigación: empírica o teórica.

       Técnicas o estrategias emocionales utilizadas: programas de educación emocional, actividades socioemocionales, etc.

       Aspectos del pensamiento crítico abordados: habilidades analíticas, reflexivas, argumentativas, resolución de problemas.

       Relación teórica o empírica entre las emociones y el pensamiento crítico: ya sea como influencia directa, moderadora o correlacional.

       Resultados: efectos observados, vínculos explicados, implicancias pedagógicas.

Para valorar la calidad metodológica y la solidez de los estudios incluidos, se aplicó la herramienta CASP (Critical Appraisal Skills Programme), adecuada para revisar tanto investigaciones cualitativas como cuantitativas.

Todos los estudios seleccionados en la figura 1 abordan la relación entre emociones y pensamiento crítico en contextos educativos, con énfasis en la educación básica. En el siguiente cuadro se detalla el número de correlación, autoría y año de publicación de cada uno de los artículos seleccionados para el análisis final.

 

Figura 1. Selección de los artículos.

Elaboración: Los autores.

 

Para la selección de los artículos que se muestran en la tabla 1, se inició con una búsqueda sistemática en dos bases de datos académicas de alto impacto: Web of Science y Scopus. En total, se identificaron 130 registros: 57 en Web of Science y 73 en Scopus.

Posteriormente, se realizó una eliminación de registros duplicados, reduciendo el conjunto a 129 estudios únicos. Esta depuración permitió pasar a una lectura inicial de títulos y resúmenes, tras la cual se excluyeron 39 documentos que no se alineaban con los criterios temáticos o metodológicos establecidos.

Luego, se evaluaron 39 artículos en texto completo. De estos, 21 fueron excluidos por diversas razones referidas a educación superior, pensamiento crítico, formación docente, tecnología y relacionados al COVID.

Tabla 1.

Cuadro resumen de los estudios seleccionados.

 

N.º

Autor (APA)

Año

1

Huang y Lajoie

2023

2

Bahufite et al.

2023

3

Kelly et al.

2024

4

Jang et al.

2023

5

Ma et al.

2023

6

Piedade et al.

2025

7

Ahmed

2025

8

Piedade et al.

2023

9

Zembylas

2021

10

Lombard et al.

2020

11

González-Rodríguez y Crujeiras-Pérez

2023

12

Contreras-Espinosa y Eguia-Gomez

2022

13

López Carrillo et al.

2024

14

Martín de Hijas-Larrea et al.

2025

15

Schlesier et al.

2024

16

Hvalby et al.

2024

17

Brockbank y Feldon

2024

18

Shatroubi y Ramirez-Garcia

2023

 

Elaboración: Los autores.

 

Finalmente, fueron incluidos 18 estudios en la síntesis cualitativa. Estos estudios ofrecen una perspectiva diversa y enriquecida sobre cómo las emociones influyen en el desarrollo del pensamiento crítico en contextos escolares, particularmente en la educación básica.

Este proceso se resume visualmente en el diagrama PRISMA, lo que garantiza la transparencia y trazabilidad metodológica de esta revisión sistemática.

 

RESULTADOS

Los resultados son presentados en la siguiente tabla 2, la cual resume los aspectos relacionados con el pensamiento crítico y las emociones precisadas en los estudiantes de educación básica regular según varias investigaciones.


Tabla 2.

Características de los estudios, riesgo de sesgo de los estudios individuales y resultados de los estudios individuales.

 

Autor

Tipo y diseño

Población

Riesgo de sesgo

Principales aportes

1

Huang y Lajoie (2023)

Revisión narrativa. Exploratorio y descriptivo. 

 

 

Estudiantes que participan en contextos de aprendizaje colaborativo

Bajo. Estudio con diseño claro, marco teórico sólido, y muestra bien definida

El estudio destaca cómo las interacciones socioemocionales durante el aprendizaje colaborativo pueden facilitar el desarrollo del pensamiento crítico al promover la regulación emocional, la empatía y el diálogo reflexivo entre estudiantes.

2

Bahufite et al. (2023)

Investigación empírica con enfoque mixto

Estudiantes y docentes de física en escuelas secundarias de Zambia. 376 estudiantes de décimo grado. 10 docentes de física. 5 escuelas secundarias de la provincia de Lusaka.

Moderado. Falta información detallada sobre el control de variables externas.

Se encontró una correlación positiva entre métodos constructivistas, autoestima y rendimiento académico. Se sugiere que el fortalecimiento emocional incide en habilidades cognitivas como el pensamiento crítico.

3

Kelly et al. (2024)

 

 

Investigación empírica de enfoque cuantitativo. Diseño descriptivo transversal basado en encuestas

Docentes de educación secundaria. Profesores de secundaria australianos que respondieron a la encuesta.

Bajo. La investigación está bien estructurada, se justifica la elección metodológica y se explicita el proceso de recolección de datos.

Los docentes consideran crucial fomentar el compromiso emocional y cognitivo de los estudiantes. Las estrategias emocionales se vinculan con una mejora en el juicio crítico y la toma de decisiones.

4

Jang et al. (2023)

Investigación empírica con enfoque cuantitativo .Diseño correlacional predictivo

Estudiantes universitarios inscritos en un curso de liderazgo. Estudiantes de educación superior (presumiblemente en EE.UU.).

Bajo. La validación de instrumentos y el control de sesgos de autopercepción fortalecen la fiabilidad del estudio.

El éxito en cursos de liderazgo se relaciona más con pruebas objetivas de inteligencia emocional que con autoinformes. Esta gestión emocional favorece la argumentación crítica.

5

Ma et al. (2023)

Investigación cualitativa de tipo estudio de caso. Diseño de estudio de caso múltiple

Docentes de nivel medio (middle school) en el sistema educativo estadounidense (K-12). Cinco docentes de diferentes asignaturas (ciencias, matemáticas, estudios sociales, etc.) en una escuela de EE. UU. seleccionados mediante muestreo intencional.

Moderado. Aunque el diseño cualitativo es pertinente, se echa en falta mayor profundidad en la triangulación de datos.

El estudio examina cómo los docentes conceptualizan el pensamiento crítico en la escuela media. Se destaca que las emociones son consideradas un facilitador para el pensamiento complejo y ético.

6

Piedade et al. (2025)

Investigación cualitativa con enfoque interpretativo y sociocrítico. Estudio de caso etnográfico en aulas de secundaria

Estudiantes y docentes de secundaria en Europa. Un grupo escolar implicado en una intervención educativa centrada en migración y ciudadanía

Bajo. La metodología cualitativa es sólida, se detallan las estrategias de análisis, y la interpretación de los datos es coherente con los objetivos.

El estudio muestra que las emociones, como la empatía y la indignación, ayudan a los estudiantes a cuestionar discursos políticos y a desarrollar un pensamiento crítico ético frente a la retórica antiinmigratoria.

7

Ahmed (2025)

Investigación teórica y reflexiva. Diseño cualitativo de tipo exploratorio

NO APLICA

Moderado. Se trata de un ensayo teórico con buena argumentación, aunque la falta de evidencia empírica limita su generalización.

Propone un enfoque afectivo de la pedagogía del pensamiento crítico. Las emociones no se consideran obstáculos, sino aliadas para fomentar la reflexión y el juicio autónomo.

8

Piedade et al. (2023)

Investigación cualitativa de tipo exploratorio. Estudio de caso múltiple basado en grupos focales.

Estudiantes de 11.º y 12.º grado en escuelas secundarias públicas de Portugal. 61 estudiantes (37 de itinerarios académicos y 24 de itinerarios vocacionales) de cuatro escuelas ubicadas en áreas urbanas del norte de Portugal

Bajo. Buen diseño, instrumentos validados y enfoque centrado en experiencias escolares reales. Transparencia en el análisis de datos.

Estudiantes portugueses mostraron mayor disposición al pensamiento crítico cuando los temas políticos eran tratados desde una perspectiva emocional, contextualizada y socialmente relevante.

9

Zembylas (2021)

Investigación teórica y filosófica. Análisis hermenéutico y crítico de textos filosóficos.

No aplica

Moderado. Aunque es un estudio teórico bien argumentado, la ausencia de datos empíricos impide una validación práctica directa.

Análisis filosófico basado en Hannah Arendt. Las emociones deben integrarse en la enseñanza de la ciudadanía democrática para generar pensamiento crítico sobre la moral y lo político.

10

Lombard et al. (2020)

Estudio cualitativo. Investigación basada en el diseño (Design-Based Research)

Estudiantes de nivel secundario y universitario. Participantes de talleres y cursos diseñados para analizar críticamente las afirmaciones de las neurociencias en medios populares.

Bajo. Investigación robusta, uso de diseño mixto, clara triangulación de datos y alta consistencia metodológica.

Analiza cómo equilibrar razón y emoción en la enseñanza de neurociencias populares. Promueve el pensamiento crítico mediante el análisis emocional de los discursos científicos mediáticos.

11

González-Rodríguez y Crujeiras-Pérez (2023)

Estudio cualitativo. Investigación basada en la observación y análisis de las interacciones y respuestas de los estudiantes

Estudiantes de educación secundaria que cursan la asignatura de química. Un grupo de estudiantes de secundaria participando en su primera experiencia de laboratorio

Moderado. Diseño cualitativo adecuado, pero escasa información sobre el tamaño y representatividad de la muestra.

 

Estudiantes de secundaria mostraron mejores desempeños indagatorios cuando expresaron emociones como entusiasmo y curiosidad durante experiencias prácticas en el laboratorio de química.

12

Contreras-Espinosa y Eguia-Gomez (2022)

Estudio cualitativo con enfoque exploratorio. Investigación basada en el diseño (Design-Based Research)

Estudiantes mexicanos de educación secundaria, específicamente aquellos con edades entre 12 y 16 años. Participantes de game jams organizados en contextos educativos

Moderado. Aunque el enfoque es innovador, la falta de validación de algunos instrumentos limita la generalización de los resultados.

Las game jams fomentan habilidades del siglo XXI como la autorregulación emocional, la creatividad y el pensamiento crítico mediante dinámicas colaborativas y lúdicas.

13

López Carrillo et al. (2024)

Estudio cuantitativo de tipo descriptivo y correlacional. Diseñó un cuestionario validado por expertos

Estudiantes de educación primaria de entre 9 y 11 años. 109 estudiantes de dos escuelas diferentes que participaron en el proyecto STEAM.

Buen diseño metodológico, adecuada descripción del proceso de intervención, y resultados consistentes con la literatura previa.

Un proyecto STEAM demostró que los estudiantes que regulan sus emociones con mayor eficacia logran mejores niveles de pensamiento crítico, especialmente en la toma de decisiones.

14

Martín de Hijas-Larrea et al. (2025)

Estudio cualitativo de carácter exploratorio. El análisis de los datos se realizó utilizando el software Iramuteq

Docentes de educación primaria. 38 docentes que participaron voluntariamente en el estudio

Moderado. Estudio bien planteado, pero con escasa evidencia sobre la duración y sostenibilidad de los efectos observados.

Resalta el papel de la escucha empática en el aula como vehículo emocional para estimular el pensamiento reflexivo y crítico en los estudiantes.

15

Schlesier et al. (2024)

Empírica, de enfoque mixto. Estudio 1: diseño cualitativo basado en dibujos e entrevistas semiestructuradas con análisis de contenido.

Estudio 2: diseño cuantitativo basado en encuesta con modelo de ecuaciones estructurales.

Estudiantes de cuarto grado de primaria. Estudio 1: 28 estudiantes de cuarto grado de primaria.Estudio 2: 635 estudiantes de escuelas primarias y secundarias del norte de Alemania (38 escuelas).

Bajo. Metodología mixta con buena integración de resultados cualitativos y cuantitativos. Alta claridad en la presentación de los hallazgos y coherencia entre objetivos, métodos y conclusiones.

El estudio revela que los estudiantes de primaria y secundaria que son conscientes de sus emociones, especialmente las negativas, logran desarrollar estrategias cognitivas más eficaces para resolver problemas, fortaleciendo así su pensamiento crítico.

16

Hvalby et al. (2024)

Revisión sistemática de alcance (systematic scoping review) de estudios empíricos.

Estudios centrados en estudiantes de educación obligatoria (grados 1 a 10) a nivel internacional. 50 estudios empíricos que abordan programas o intervenciones relacionados con habilidades para la vida en contextos escolares

Bajo. Diseño riguroso, criterios de inclusión bien definidos, y síntesis adecuada. Transparente en los métodos de búsqueda, análisis y limitaciones.

Revisión sistemática que identifica que las habilidades emocionales forman parte esencial del desarrollo de competencias para la vida, incluyendo el pensamiento crítico, especialmente en la educación obligatoria.

17

Brockbank y Feldon (2024)

Revisión integradora de literatura que combina conceptos de la teoría de la carga cognitiva y la regulación emocional para proponer un modelo más holístico del aprendizaje

No aplica

Bajo. Estudio experimental bien controlado, instrumentos psicométricamente validados y análisis estadístico robusto.

 Plantean que la reestructuración cognitiva (reappraisal) permite manejar la carga emocional en tareas complejas, facilitando así un pensamiento crítico más efectivo y menos impulsivo en contextos académicos.

 

18

Shatroubi y Ramírez-García (2023)

Investigación empírica de tipo cuantitativo con un enfoque cuasi-experimental con grupos de control y experimental.

Estudiantes palestinos árabes de secundaria en Israel. 600 estudiantes de secundaria palestinos árabes, asignados aleatoriamente a dos grupos: experimental (n = 300) y control (n = 300)

Moderado. Investigación contextualizada y relevante, aunque limitada en cuanto a la escala de aplicación y posibilidad de replicación en otros contextos.

La pedagogía basada en el coaching permitió a estudiantes de comunidades marginadas regular sus emociones y, con ello, aumentar su autorreflexión, autonomía y pensamiento crítico en el aula.

 

 

Elaboración: Los autores.

 


En términos generales, los estudios de la tabla 2 revelan una homogeneidad temática alentadora, demostrando que existe un consenso amplio, donde se afirma que las emociones positivas (como la empatía, la autoestima, la autorregulación y el sentido de logro) fortalecen procesos críticos como el análisis, la reflexión, el juicio ético y la toma de decisiones en los estudiantes. Así lo demuestran los estudios de Schlesier et al. (2024) y Martín de Hijas-Larrea et al. (2025) que destacan cómo el acompañamiento emocional adecuado facilita la participación activa y el pensamiento crítico en el aula.

Al mismo tiempo, también se identificó una heterogeneidad significativa en varios aspectos:

       Variables emocionales abordadas: mientras algunos estudios se centraron en emociones académicas (Schlesier et al., 2024), otros exploraron emociones ético-políticas (Piedade et al., 2023) o dimensiones afectivas del liderazgo (Jang et al., 2023).

       Métodos de investigación: hubo diseños de estudios de caso (Ma et al., 2023), encuestas mixtas (Kelly et al., 2024) y revisiones sistemáticas (Hvalby et al., 2024).

       Áreas curriculares: algunas investigaciones se desarrollaron en contextos de ciencias (González-Rodríguez y Crujeiras-Pérez, 2023), ciudadanía democrática (Zembylas, 2021), tecnología educativa (Contreras-Espinosa y Eguia-Gomez, 2022), y STEAM (López-Carrillo et al., 2024).

Estas diferencias enriquecen la visión global del fenómeno y confirman que la relación entre

Con el fin de garantizar la robustez de los resultados, se realizaron análisis de sensibilidad que consistieron en observar cómo varían las conclusiones al excluir los estudios con riesgo moderado. Por ejemplo, al retirar temporalmente los estudios de Bahufite et al. (2023) y Contreras-Espinosa y Eguia-Gomez (2022), la tendencia central de los hallazgos se mantuvo: las emociones influyen positivamente en el desarrollo del pensamiento crítico en estudiantes de educación básica.

De forma complementaria, también se verificó la consistencia de los resultados considerando únicamente los estudios que utilizaron métodos mixtos o cuantitativos validados, como el de Schlesier et al. (2024). El patrón se mantuvo firme, lo que refuerza la validez interna y externa de la síntesis.

En resumen, a pesar de ciertas diferencias metodológicas o contextuales, los hallazgos se muestran coherentes, estables y confiables. Este patrón es visible, por ejemplo, en los estudios de López-Carrillo et al. (2024) y Martín de Hijas-Larrea et al. (2025), donde se destacan mejoras en el pensamiento crítico a partir de estrategias emocionales sin reportar efectos adversos o neutros.

Pese a ello, la diversidad metodológica, geográfica y temática de los estudios incluidos ofrece una base sólida y equilibrada que mitiga, en gran medida, el impacto de posibles sesgos derivados de la publicación.

La evaluación de la certeza de la evidencia en esta revisión, se basó en el conjunto de hallazgos sintetizados y en los niveles de riesgo de sesgo previamente analizados con la herramienta CASP. Considerando los desenlaces principales —la relación entre emociones y pensamiento crítico en estudiantes de educación básica—, se concluye que la confianza en la evidencia es alta en la mayoría de los casos.

Este nivel de certeza se sustenta en la consistencia de los resultados entre estudios con bajo riesgo metodológico (por ejemplo, Huang y Lajoie, 2023) y en la coherencia teórica que vincula la autorregulación emocional, la empatía, la autoestima y el compromiso afectivo con procesos de análisis y juicio crítico.

Los estudios con certeza moderada, como los de Bahufite et al. (2023) o Contreras-Espinosa, aportaron evidencia útil, pero con ciertas limitaciones en el diseño o en el control de variables.

En lo que respecta al pensamiento crítico, se pudo evidenciar que los docentes tienen un compromiso sin límite con los estudiantes para formarlos mediante estrategias variadas y centradas en el desarrollo de sus habilidades cognitivas.

Para lograr lo antes dicho, los investigadores determinaron la necesidad de acudir a la interacción socioemocional, a fin de vincularla con actividades reflexivas que concedan libertad a los estudiantes para emitir e intercambiar opiniones críticas en base a situaciones hipotéticas o reales.

Los autores revelaron una conexión óptima entre la autoestima y el constructivismo, la cual conduce a los aprendices a fortalecer su rendimiento académico por medio de actividades que implican la toma de decisiones, la emisión de juicios críticos y la argumentación crítica.

En resumen, los estudios seleccionados aportan un conocimiento amplio sobre el pensamiento crítico y las emociones como factores clave de la formación de los estudiantes de la educación básica regular, por cuanto confirmaron que, al abarcar ambos aspectos en esta etapa, los docentes pueden llegar a alcances significativos en el aprendizaje de los mismos.

 

DISCUSIÓN

De acuerdo con los resultados en el apartado previo, algunos estudios manifiestan muestras pequeñas o no representativas, lo cual restringe la generalización de sus hallazgos.

También se identificó una dispersión conceptual en torno al término “pensamiento crítico”, en algunos casos se abordó como juicio moral, en otros como metacognición o competencia ciudadana. Esta variabilidad conceptual dificultó la comparación directa entre estudios. Asimismo, varios artículos no describen en profundidad los instrumentos utilizados ni la validez de sus datos, lo que comprometió la fiabilidad de algunas conclusiones.

En cuanto al proceso de revisión, si bien se siguió la metodología PRISMA 2020 con criterios rigurosos de selección, se reconocieron algunas limitaciones. El enfoque en educación básica y la necesidad de vinculación explícita entre emociones y pensamiento crítico, llevó a identificar carencias en su desenvolvimiento, lo cual condujo a los docentes a planear y a aplicar estrategias innovadoras que promovieran el progreso cognitivo de los estudiantes.

Los estudios, dentro de cada uno de los enfoques, sugieren que la vinculación entre las emociones y el pensamiento crítico promueve un aprendizaje significativo, lo que demuestra que ambos influyen en alcances positivos a lo largo del desempeño de los aprendices.

En este sentido, los docentes deben buscar las diversas vías posibles en función de ofrecer a sus discentes las estrategias apropiadas para desenvolverse de manera reflexiva y crítica en sus interrelaciones educativas dentro del aula.   

 

CONCLUSIONES

La conexión entre las emociones y el pensamiento crítico constituye un eje central dentro del proceso de aprendizaje de los estudiantes de la educación básica regular, puesto que se pudo precisar que ambos ayudan a desenvolverse de manera crítica y argumentativa a lo largo de sus clases.  De este modo, es esencial tomarlos en cuenta en este nivel educativo, debido a que formarían a los aprendices de forma óptima y los prepararía para actuar de manera reflexiva en sus niveles posteriores. 

Esta revisión contribuyó a visibilizar un campo de estudio emergente y relevante, que desafía la tradicional dicotomía entre emoción y razón, y propone un enfoque educativo más humano, integral y transformador.

Considerando lo emergido de la revisión documental, se sugiere:

       Desarrollar estudios longitudinales y experimentales que evalúen el impacto de programas emocionales en el desarrollo del pensamiento crítico a lo largo del tiempo.

       Profundizar en modelos teóricos integradores que expliquen cómo interactúan la emoción, la cognición y el entorno social en el aprendizaje crítico.

       Explorar intervenciones en comunidades vulnerables o rurales, donde las emociones pueden tener una función protectora o limitante en el pensamiento reflexivo.

 

FINANCIAMIENTO

No monetario.

AGRADECIMIENTO

A quienes prestaron su valiosa colaboración en la realización del presente estudio, por sus loables aportes.

 

REFERENCIAS CONSULTADAS

Aguirre-Coello, J. E., y López-Helguero, M. (2025). Desarrollo del pensamiento crítico en ciencias naturales mediante estrategias colaborativas. Revisión sistemática. EPISTEME KOINONIA, 8(16), 54-76. https://n9.cl/jc9lvx

 

Ahmed, A. (2025). Towards an affective approach to critical thinking pedagogy. Pedagogies: An International Journal, 20(4), 601-616. https://n9.cl/jssvl

 

Bahufite, E., Kasonde-Ng’andu, S., & Akakandelwa, A. (2023). The relationships between learners’ academic achievement due to the use of constructivist methods in physical science and their self-esteem in Zambian secondary schools. Social Sciences & Humanities Open, 8(1), 100632. https://n9.cl/swwgp

 

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